11.25.09
Video Google Wave
Recientemente he adquirido una cuenta de Google Wave y nuevamente he dedir que he quedado maravillado de lo portentoso de la idea.
Os recomiendo el video.
Un saludo.
Ingeniería de Software, Gestión de Proyectos, Programación, BPM, Arquitectura de Software, .NET, J2EE
Recientemente he adquirido una cuenta de Google Wave y nuevamente he dedir que he quedado maravillado de lo portentoso de la idea.
Os recomiendo el video.
Un saludo.
Hasta el momento solo habíamos hablado de malas y buenas prácticas que estaban asociadas a labores de construcción de bajo nivel, pero, éstas, aunque siendo sin duda malas prácticas, quedan bajo la sombra que provocan otras prácticas de dudosa viabilidad que se llevan a cabo en niveles más altos, y sobre las que el impacto en un proyecto de desarrollo de software es aún mucho más pesado.
Un ejemplo muy claro es el incluir en un documento de descripción de la funcionalidad (Documento funcional o de Requerimientos o como estéis más acostumbrado a llamarlo), descripciones que tienen que ver con la parte técnica. Si además de describir cómo ha de comportarse algo funcionalmente, incluimos la pantalla asociada a la funcionalidad en el mismo documento, y además describimos lo que tiene que hacer la pantalla (si pulso aquí se desplegará un menú, si hago botón derecho me saldrán las opciones “juan” y “pedro”, si paso el ratón por encima de la zona central se mostrará un aviso indicando el nombre del formulario…) estamos haciendo el documento funcional totalmente dependiente de la tecnología a emplear, cuando este último debería limitarse únicamente a describir el negocio de la aplicación.
De ahí que, bajo mi punto de vista, así como el uso de diferentes capas a la hora de definir una arquitectura de software es una buena herramienta de diseño, aplicar el mismo concepto a la documentación funcional también lo es.
Sería interesante entonces trabajar a dos niveles. Inicialmente crear el documento estrictamente funcional, desarrollado por un analista o experto en el negocio incluyendo en el mismo casos de uso, requerimientos y reglas del negocio. A partir de ahí, y tras análisis del documento funcional, un perfil algo más técnico, con conocimientos de usabilidad y de arquitectura de software, debería evaluar la documentación y proponer (además de una arquitectura de software adecuada para el tipo de funcionalidad requerida), cómo orientar la funcionalidad a la pantalla que va a ver el usuario, creando los prototipos pertinentes, bajo la perspectiva de la tecnología seleccionada para la solución.
Saludos.
Miguel.
Y es que en más ocasiones de las que nos gustaría, en el mundo del software nos encontramos con situaciones que responden comunmente al siguiente símil.
Juan tiene un clavo y Pedro un destornillador. Juntos, quieren conseguir clavar el clavo en una tabla. Alberto, un amigo de ambos, tiene un martillo y también sabe usar el destornillador.
Antes de comenzar el trabajo Juan y Pedro se reunen; y tras descartar el pedirle el martillo a Alberto, por motivos que desconocemos, deciden clavar el clavo en la tabla con el destornillador.
Alberto, que participa como observador en la reunión, analiza la situación y transmite a Juan y Pedro sus conclusiones:
A partir de aquí aparecen las tres vertientes de la historia:
Para los menos imaginativos o exhaustos tras una dura jornada de trabajo, una pista: la historia la ha escrito Alberto.
Un saludo.
Miguel.
A pesar de lo poco que me deja últimamente el trabajo el ir añadiendo artítulos, parece que el número de visitas se está manteniendo e incluso subiendo ligeramente la media.
Eso ha hecho que la página haya adquirido en los últimos días el Page Rank 5 de Google.
La última subida, que fue a 4, se dio el 14/01/2009 y parece que menos de un año después las cosas siguen mejorando.
Simplemente seguir insistiendo en los agradecimientos, ya que con vuestras visitas y vuestros comentarios a los artítulos, sois los que estáis haciendo que cada día este blog se encuentre cada vez mejor posicionado.
Muchas gracias a todos.
Un saludo.
Miguel.