Feedback como clave para la mejora continua

Hola,
La mayoría de nosotros ha estado al menos una vez en la vida en una situación donde tras una pequeña exposición o charla el ponente de turno ha preguntado si existía alguna pregunta o si alguien quería dar su opinión al respecto del tema tratado. La mayoría de nosotros ha vivido ese momento de silencio absoluto y que la cosa termine en que nadie, absolutamente nadie, aporte nada.
Lo mismo ocurre cuando desde una organización se pone en marcha una nueva iniciativa, un proceso, una idea… Y las personas afectadas acatan sin cuestionarse nada, o cuestionándoselo pero sin aportar ningún tipo de información al respecto. Seguramente muchas personas habrán identificado mejoras, les parecerá la iniciativa un sin sentido, tendrán demasiado trabajo como para pararse a pensar o simplemente les dará igual. Todo acaba en lo mismo, al final, el proceso puede seguir adelante durante años sin que nadie identifique (líderes de la implantación, grupo afectado por la misma) mejoras que hagan que el procedimiento gane en eficiencia temporal, económica, impacto en el grupo, etc.
Por lo que tras estos dos primeros ejemplos la pregunta que deberíamos realizarnos como ponentes o como implantadores de iniciativas en una organización es si queremos vivir ajenos a esta fuente de información o si pasamos a trabajar el concepto de retroalimentación (feedback) como un elemento clave de nuestro trabajo en el día a día.
No tengo claro en otros sectores, aunque cada día identifico pistas adicionales que me van haciendo ver que también, pero en el sector de TI o te pones a pensar en las personas y en fórmulas para mejorar el nivel de feedback o estás fuera. 
Y cómo podemos intentar mejorar los niveles de feedback? Pues incorporo a continuación algunas ideas:

  • Hay que partir de la idea, que puede resultar muy básica pero no hay que olvidar que está ahí, y que es que las propias personas que forman parte de la organización no son conscientes de la importancia que tiene su propio feedback de cara a mejorarla. El primer reto es conseguir que este primer mensaje cale: tu opinión cuenta y es básica para nuestro crecimiento, está en tus manos conseguir que las cosas mejoren, tú puedes conseguir el cambio.
  • Contarías algo a alguien en quien no confías, que temes, que no sabes ni que existe o que directamente te produzca indiferencia; lo más seguro es que no, así que hay estar lo más cerca de las personas posible, no ser uno más si no conseguir evocar el escenario idóneo que rompa esa barrera y que consiga que las ideas fluyan de manera natural.
  • Seguro que si el grupo afectado identifica que con sus aportaciones puede obtener un beneficio directo en su día a día de trabajo se va a implicar más. Y no sólo estoy hablando aquí de una variante puramente económica, hay mil fórmulas.
  • La opinión de todos cuenta, es decir, hay que escuchar desde al director general hasta la última persona que entró en el departamento para hacer unas prácticas. Cada uno tiene una visión y una realidad diferente que aporta puntos de vista muy diferenciados, interesantes y válidos.

Y claro, la organización, las personas que lideran iniciativas también tienen que ser conscientes de algo, tal vez el feedback recibido no les guste, por muy constructivo que sea, por lo que la actitud ante las mismas siempre debe ser muy positiva. Si sabes que tu opinión podría molestar a un responsable de la organización la darías con tanta facilidad como si supieras que encaja muy bien las críticas?
Gracias a todos y suerte!
Miguel.

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