Aire

Hay veces que cuando respiro noto que me cuesta la mitad. Y siempre es el mismo aire, siempre la misma altura, siempre la misma velocidad.

Y no soy consciente en el momento que me cuesta el doble, lo soy cuando me cuesta la mitad. Es al contrario de cuando estás acatarrado y con la nariz taponada; el momento cuando te das cuenta de lo bonito que es respirar normal.

Se mezcla al mismo tiempo un sentimiento de vacío en el estómago, pero no como el que tienes cuando caes, es un cosquilleo que hace que el aire aún sume más.

Es un momento que no quieres que acabe.

O que cuando acabe, que no tarde en volver a empezar.

Cuentoscortos.

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